Polémica por contrato de $400 millones del gobierno de EE. UU. para vehículos blindados Tesla
Un contrato de $400 millones para adquirir vehículos blindados Tesla ha desatado controversia y cuestionamientos sobre la transparencia del gobierno de EE. UU.
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Recientes revelaciones sobre un contrato de $400 millones del gobierno de EE. UU. para la adquisición de "vehículos blindados Tesla" han suscitado serias dudas sobre la transparencia del proceso. Este contrato, que supuestamente fue puesto en pausa, llamó la atención tras su inclusión en las proyecciones de adquisiciones del Departamento de Estado para el presupuesto de 2025.
Inicialmente, este ítem de "Armored Teslas" fue agregado después de las elecciones de EE. UU. pero antes de que Trump asumiera el cargo en enero. A medida que se divulgó la información, el Departamento de Estado anunció que el programa estaba en espera y reemplazó el término "Tesla" por "EV" (vehículos eléctricos). Aunque el Departamento de Estado insistió en que las negociaciones con Tesla comenzaron durante la administración Biden, un nuevo informe de NPR sugiere que hubo irregularidades en el desarrollo de este contrato.
Fuentes cercanas a las negociaciones bajo la administración Biden señalaron que había discusiones para investigar la posibilidad de blindar vehículos eléctricos, con un presupuesto estipulado de menos de $500,000 para 2025. Este informe indica que el Departamento de Estado y Tesla habían acordado realizar investigaciones sobre el blindaje de vehículos eléctricos, pero que no se habían asignado fondos para la compra de vehículos blindados Tesla.
Se había aprobado un presupuesto total de $483,000 para la adquisición de vehículos eléctricos de carga ligera como posibles vehículos para el Departamento de Estado, y ese plan avanzaba hasta noviembre de 2024. Sin embargo, no está claro cómo el monto del contrato pasó de menos de medio millón a $400 millones. Un exfuncionario del estado, que no estaba autorizado a comentar sobre el asunto, sugirió que esto no fue un error administrativo, sino una decisión cuestionable tomada por alguien nuevo en el Departamento de Estado.
Con esta nueva información, NPR volvió a contactar al Departamento de Estado, donde un portavoz afirmó que la cifra presentada era simplemente "una estimación" y que se encontraba en etapas iniciales, “estrictamente para recoger información”. Además, afirmaron que "no hay intención de avanzar con la solicitud". La falta de claridad en la evolución de este contrato y la aparición de cifras tan desproporcionadas han dejado un halo de sospecha en torno a la situación. ¿De dónde proviene realmente la cifra de $400 millones? Este asunto se presenta cada vez más como un enredo preocupante en el contexto de la actual administración.