Shell reporta caída en ganancias anuales a $23.72 mil millones en 2024 y anuncia aumento en dividendos
Shell enfrenta una significativa reducción en sus ganancias anuales de 2024, a pesar de un aumento en los dividendos y un sólido flujo de caja.

El gigante petrolero británico Shell reportó una considerable caída en sus ganancias anuales para 2024, alcanzando $23.72 mil millones ajustados, en comparación con los $28.25 mil millones del año anterior. Esta disminución se atribuye a mayores cancelaciones de exploración, márgenes de comercialización más bajos y precios del crudo debilitados durante los últimos tres meses del año. A pesar de que los analistas esperaban un beneficio neto de $24.71 mil millones, los resultados fueron por debajo de las proyecciones.
En el cuarto trimestre de 2024, Shell reportó ganancias ajustadas de $3.66 mil millones, que también resultaron inferiores a las expectativas del mercado. No obstante, la compañía anunció un aumento del 4% en el dividendo por acción y un nuevo programa de recompra de acciones por $3.5 mil millones, que se espera completar en los próximos tres meses. El director ejecutivo de Shell, Wael Sawan, describió el año 2024 como un "año muy sólido", afirmando que la empresa tiene una base firme para cumplir con sus objetivos.
Sawan también se refirió a la posibilidad de mover la cotización de Shell de Londres a Nueva York, en un esfuerzo por cerrar la brecha de valoración con sus pares estadounidenses. Sin embargo, enfatizó que "no hay discusión activa sobre este tema en Shell", ya que la prioridad número uno de la compañía es desbloquear su pleno potencial.
A pesar de los resultados por debajo de las expectativas, los analistas señalaron que el flujo de caja de Shell superó las estimaciones de consenso. La empresa ha visto una disminución de las ganancias en medio de precios del petróleo que han disminuido desde los niveles récord de 2022, cuando la invasión a gran escala de Rusia a Ucrania impulsó el crudo Brent a casi $140 por barril.
Además, en un fallo reciente, un tribunal escocés anuló aprobaciones para dos importantes campos de petróleo y gas en el Mar del Norte, lo que podría impactar futuros proyectos de Shell. Esta decisión, considerada un triunfo significativo para los grupos ambientalistas, destaca la necesidad de que el gobierno británico considere las emisiones de carbono asociadas con la extracción de estos combustibles fósiles.
A pesar de la presión creciente en materia de sostenibilidad, Shell ha reiterado su compromiso de convertirse en un negocio de energía neta cero para 2050, a pesar de haber disminuido sus objetivos climáticos y reducciones de inversión en energías verdes en los últimos años. Con el flujo de caja robusto, los analistas sostienen que la compañía se encuentra en una posición relativamente estable, a pesar de las presiones del mercado y los desafíos regulatorios.