China busca atraer a ejecutivos de empresas estadounidenses en respuesta a aranceles de Trump
En medio de tensiones comerciales, China busca atraer a líderes empresariales estadounidenses, apostando por un enfoque conciliador frente a las tarifas impuestas por Trump.

BEIJING — China está tratando activamente de atraer a ejecutivos de importantes empresas estadounidenses en un esfuerzo por contrarrestar las presiones comerciales impuestas por Estados Unidos, en lugar de optar por represalias contundentes. Desde enero, EE.UU. ha aumentado los aranceles sobre los productos chinos, pero Beijing ha respondido con medidas específicas dirigidas a algunas empresas estadounidenses.
Durante la conferencia China Development Forum, que se llevó a cabo esta semana en Beijing, los asistentes reafirmaron una postura conciliadora, a pesar de la retórica oficial que sugiere que el país está dispuesto a enfrentar "cualquier tipo de guerra" con Estados Unidos. Los participantes no se centraron en cómo responder a los aranceles estadounidenses, sino en cuestionar las intenciones del presidente Trump y sus objetivos en la política comercial.
Stephen Roach, académico en Yale, destacó que el panorama de incertidumbre económica se está alargando tanto en EE.UU. como en el resto del mundo. Las acciones del gobierno de Trump, incluyendo la amenaza de nuevos aranceles que podrían entrar en vigor a principios de abril, tienen el potencial de demorar el progreso en la lucha contra la inflación en Estados Unidos, lo que preocupa a analistas e inversores.
En el foro, China intentó enviar un mensaje de "tranquilidad" respecto a su crecimiento y consumo, asegurando que se dirige en una "dirección modestamente positiva" comparado con la situación en EE.UU. Scott Kennedy, asesor del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, subrayó que la ansiedad en torno a la economía china es alta debido a la incertidumbre sobre las futuras políticas comerciales estadounidenses.
El aumento de la relación comercial entre China y países del sudeste asiático y la Unión Europea refleja una estrategia para diversificar las exportaciones, aunque EE.UU. sigue siendo su mayor socio comercial a nivel individual. A la conferencia asistieron altos ejecutivos de empresas como Apple y Boeing, y el senador republicano Steve Daines se reunió con el primer ministro chino, Li Qiang, lo que marca la primera visita de un político estadounidense a China desde el inicio del nuevo mandato de Trump.
En este encuentro, Li Qiang enfatizó la importancia de la cooperación y advirtió que nadie se beneficiará de una guerra comercial. A pesar de los esfuerzos por reforzar los vínculos empresariales internacionales, China ha manifestado su intención de tomar medidas en respuesta a los aranceles estadounidenses ya impuestas, mientras continua enfocándose en reactivar su economía, que enfrenta presiones deflacionarias y desafíos en el sector inmobiliario.
Los ejecutivos presentes expresaron un optimismo renovado en comparación con el año anterior, lo que sugiere que hay señales de recuperación en la economía china, aunque esta sigue dependiendo en gran medida del crecimiento en sectores como la tecnología, considerado un motor clave para su desarrollo económico.